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miércoles, 17 de agosto de 2011

El glamour de lo que fue, el GP Formula 1 de Long Beach, el Queen Mary Hotel...




La ciudad de Long Beach acogió el circo de la Fórmula Uno en 1976 y aunque fue breve la residencia de éste en la costa oeste de Estados Unidos, marcó a la ciudad al igual que la llegada del enorme y lujoso transatlántico Queen Mary.


Long Beach ha crecido en consecuencia situacional de su economía y como la mayoría de los territorios que algún dia fueron parte del Virreinato de España,  gran parte del lugar, fue una extensión en pago a un soldado Español llamado Manuel Nieto, la otra parte fue rancho de Juan José Dominguez.

De ahí fue evolucionando y su camino pasó por varias transacciones hasta ser vendidas esas extensiones y  formar parte de compañias de bienes raíces; se vendió en  lotes como parte residencial y agrícola. El petróleo hizo su aparición y la ciudad con puerto adoptó nuevas industrias como adyacente. La extensión floreció económicamente como importante puerto industrial y además, agregó una  base naval de la armada de Estados Unidos, sin embargo, el puerto era monótono y sórdido, por lo tanto muy poco frecuentado.

Para mediados de los años 60´s, el lujoso y mítico transatlántico Queen Mary, el cuál mucho tiempo fue el crucero más rápido,   fue alcanzado por la dinámica tecnológica  de nuestra época y poco a poco fue desplazado en velocidad, por cruceros más rápidos, situación que causó su declive en popularidad. Para 1965 el crucero cuyo destino principal eran las islas canarias, fue marcado por la decadencia: ¨había veces en que la cantidad de tripulación superaba a la de pasajeros¨. Para 1966 se comenzó la construcción del Queen Mary II y simultaneamente estalló una huelga laboral que infringió grandes pérdidas a la naviera; situación que marcó el destino del Queen Mary, agenciando su último viaje para nunca regresar a costas Británicas. Salió de  Southampton con rumbo a Lisboa, Las Palmas, Río de Janeiro, Valparaiso, Callao, Acapulco, para final y  definitivamente encallar en Long Beach.




La ciudad de Long Beach le había adquirido como promoción turística y el destino del enorme transatlántico, se adaptó a convertirse en un lujoso Resort.

En 1974 la comisión costal del estado, decidió invertir una multimillonaria suma para desarrollar turisticamente la zona. Chris Pook un hombre de negocios Británico y residente de Long Beach,  en la dinámica que envolvía el momentum de Long Beach, tuvo la idea de traer la Fórmula 1 al puerto, y relacionar el destino como "el Mónaco de la costa Oeste de los Estados Unidos".

Las circunstancias se conflagraron para el destino:  La inversión, el Queen Mary y la Fórmula Uno, estaban a punto de convertirse en la sensación del momento.

Para 1976 se instalaba el circo de la Fórmula Uno con un éxito moderado, pues los norteamericanos no entendían muy bien a la fórmula uno. No fue hasta el año entrante, sucedió algo que hizo click con el público norteamericano y por azahares del destino, ese fue el primer gran premio fórmula uno al que yo acudí en mi vida (1977). Tenía 12 años de edad, un padre apapachador (aunque a él, le  era transparente el deporte automotor), sabia que para mi, era un  deleite, adyacentemente tengo un padrino extraordinario y ambos lo hicieron posible. Afortunadamente mi padrino (le compadriux querido ), era un gran entusiasta del deporte auto-motor, y no cejó en acudir al magnánimo evento, así como la mayoría de aficionados a la máxima categoría en México. Tuve la fortuna de  hospedarme en  el Queen Mary, convidándome de la parafernalia que acompaña  toda la Fórmula Uno: Pilotos, prensa, aristocracia y celebridades, que se daban cita en el mítico barco.

Recuerdo pasar largos ratos explorando todos los rincones del barco con mi tocayo, que era un año menor a mi. El barco y tan pequeño espacio, nos permitió la cotidianidad  de toparnos con los pilotos en los elevadores, restaurantes, cafetería y hasta en la botica del hotel.

Una anécdota graciosa fue un día que estábamos accesando  al elevador:  Mi  tocayo y yo, portábamos tremendas gorras de Ferrari, en el momento que se estaba cerrando el elevador; se deslizó apresuradamente Ronnie Peterson,(en esos tiempos piloteaba el bizarro  Tyrrel de seis ruedas), al vernos, nos bajó las gorras hasta las narices, recriminándonos en broma. ¿ Porqué Ferrari ?  y salió sonriendo después de su travesura. Un año más tarde, lamentablemente perdía la vida en Monza.

Al piloto que yo más deseaba ver y era mi favorito y apenas pude ver, era James Hunt, que en aquel entonces era el campeón reinante y estaba teniendo una temporada inestable;  siempre era el centro de atención, regularmente por su vida de playboy;  sin embargo en esos momentos, se acaba de separar de su mujer Susy Hunt, que   había escapado con el actor Richard Burton y que casualmente, ventilaban su amor en el evento; situación por la cuál era difícil encontrarle, ya que la  prensa le acosaba. De todos modos le alcancé a ver en una mesa en un restaurante del barco con varias personas.

En ese entonces el perfil y la dinámica de vida de los pilotos era completeamente diferente, era más relajada y se comportaban como rock stars muchas veces, sobre todo James Hunt.  La mayoría, de ellos fumaba, tomaban sus tragos de alcohol y se esparcían en la vida nocturna (no se sometían a los rígidos régimenes a los que se someten hoy en día). Eran  tiempos en que los grandes patrocinios eran capitalizados por las tabacaleras (Marlboro, John Player Special, Gitanes, etc) y por ende les podías encontrar cenando o relajándose en las comodidades del barco.

Un evento anterior fue la delicia de los espectadores: la carrera de celebridades en que pilotos experimentados y celebridades del mundo del espectáculo, piloteaban ferozmente autos toyotas igualitos y sin piedad alguna, varios de ellos terminaron con los autos con huellas de impactos, en virtud  de los cerrados duelos a los que se enganchaban. Esa ocasión Sam Posey piloto de USAC ganaba la justa por los pilotos y el exfutbolista de futbol americano y después actor,  Shelley Novack ganaba por la celebridades, (murió ese año de un ataque cardíaco)

 Nicki Lauda, Jody Sheckter, Clay Regazzoni, Patrick Depallier, James Hunt, Ronnie Peterson, Mario Andretti, Jacques Lafitte, Carlos Reutemman, Enerson Fittipaldi. Jean Pier Jarier, Chris Amon, Hans Stuck, Vittorio Brambilla, Jackie Ickx, Gunnar Nilson,  Alan Jones , John Watson y varios más, eran el glamoroso cuadro de pilotos.


El ambiente en pista estaba un tanto desconcertado, pues el gran premio pasado (sudáfrica) el inglés Tom Pryce había muerto de manera espantosa  al arrollar un oficial de pista de 19 años, que se cruzó la pista para apagar el auto de Renso Zorzi, incendiándose y sin tener conciencia de la velocidad  de los autos, se cruzó  y lo arrolló Tom Pryce, lamentablemente el extinguidor salió despedido junto con el cuerpo despedazado del joven oficial de pista y el extinguidor impactó la cabeza de Tom Pryce a 300 km/h, destrozándole la cabeza e impactándose sin control con el auto de Jackes Lafitte. Otra noticia terrible  fue  la muerte de Carlos Pace, el piloto brasileño que estaba teniendo una buena temporada,  fallecía en un accidente aéreo.

La pole Position la había puesto Niki Lauda, seguido del Estadounidense con ascendencia italiana y héroe local Mario Andretti, enseguida el Sudafricano Jody Sheckter salió endemoniadamente rápido en la largada, tomando la punta en su Wolf Racing, que en verdad era un Willliams.  Reuteman también salió al acoso, sin embargo el argentino sufrió un accidente con el auto de James Hunt en la primera curva (cooks corner) que era precisamente donde yo estaba y un punto bastante interesante,  pues era una curva a la derecha después de la recta principal  y se precipitaba en una bajada que finalizaba con una curva a la izquierda, ambas curvas con peralte negativo, provocando a los autos deslizar la parte trasera del mismo ! Un verdadero reto!  . El sudafricano dominó la mayor parte de la carrera, seguido de Andretti y Lauda, pero faltando dos vueltas, el Wof Racing de Sheckter perdió presión en un neumático y Andreti, así como Lauda le pasaron en la curva de la reina. Éste era uno de los puntos más interesantes, pues es una curva en ¨u¨, sumamente lenta y antecede a un larga recta, donde se alcanzaban velocidades de infarto y la frenada era sumamente interesante. Pasó un vuelta más y Andretti, el norteamericano ¡ganaba la carrera! El público le vitoreaba y Chris Pook, organizador de la justa estaba más que féliz que nadie, pues se recuperaría financieramente debido al éxito del Gp.    En todos los medios Estadounidenses gracias al triunfo de Andretti, voltearon su completa atención a la fórmula uno y por énde,  el próximo año sería un éxito de audiencia.

Extraordinaria experiencia y un GP que pasó más al inventario de circuitos que no verán más la Fórmula uno, sin embargo, crearon su propia historia.

El próximo GP de Austin Texas, podrá dar algo similar y al igual que Long Beach en su momento,  será un GP al que acudirán muchos latinoamericanos.















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